(SOSIEGO) SARCÓFAGO DEL SOSIEGO Sosegar más la calma de los vientos es el silencio, y tú volando alto en él es doble misterio. Mi sosiego sin rumbo es laberinto falto de pasillos, tú, apareciendo como hermosa brújula, me permites ser tu hito. Sosegado me intento construir en el bello remanso y la balsa, aunque tus lágrimas lo enturbian, ¡basta! Sosegado yo te veo, doblemente te busco en el espejo, pero sólo es eco esa tu palabra. Caminamos mi corazón y yo hacia el panteón marchito, hay negra nublazón, es agudo el dolor, es torrente sin ciclo. Hoy amaneció lento el minutero hoy se abrió el sarcófago del sosiego.