De la serie 17 palabras para 17 textos: ocho
OJOS Vemos con los ojos, pero miramos a través de los ojos. El acto de mirar nos permite analizar y pensar, el de ver sólo percibir la luz. Son los ojos el primer encuentro con el exterior, pero también con nuestro interior. Cerremos los ojos por unos segundos y aparecerán los primeros huéspedes de nuestra mirada interna: ese tipo de estrellitas nebulosas, a veces a color a veces en blanco y negro, que van cayendo sin que podamos detenerlas; caen hasta que se “salen de cuadro”, inevitablemente. También de esta manera podremos ver el entramado de telarañas que cruzan caóticamente nuestros párpados. Con algo de esfuerzo veremos esa pequeña galaxia frente a nosotros. ¿Pero qué de interesante tiene este microespectáculo? El tomar consciencia de que somos seres vivos extraordinarios, que estamos en movimiento y que dentro de nosotros hay todo un universo. En un plástico sucio sobre la banqueta un chacharero vendía unos libros casi todos de superación personal; como baraja, de entre e...